domingo, 29 de noviembre de 2009

LA MEDICINA DEL FUTURO:

LAS BAJAS DOSIS TIENEN AHORA UN FUNDAMENTO CIENTÍFICO NUEVA PERSPECTIVA PARA LA HOMEOPATÍA

Extraordinaria revelación -en preestreno mundial- del Premio Nobel Prof. Luc Montagnier en ocasión del Congreso "Integración entre la Física, Química y Biología en la base de la medicina del futuro".

Milán, 1° de Octubre 2009 - Luc Montagnier, Premio Nobel 2008 de la Medicina que ha participado en dicho congreso ha revelado algunos descubrimientos sorprendentes relativos a la naturaleza del ADN humano, obtenido por su staff a través del transcurso de su investigación sobre el SIDA.

..."En el máximo de una síntesis es posible afirmar que cuando se diluye una sustancia hasta el punto de quedar en 'sólo agua' sigue conservando su 'background' electgromagnético.

Ver video y toda la información: http://xmx.forumcommunity.net/?t=33309982

viernes, 6 de noviembre de 2009

LA HOMEOPATÍA EJERCIDA SÓLO POR PROFESIONALES (Decreto Oficial)

Una gran noticia para compartir y difundir.

En Montevideo - Uruguay y con fecha 25 de Setiembre de 2009 y de acuerdo al decreto del Poder Ejecutivo Nº 447/009, quedó establecido que:

"La HOMEOPATÍA como Técnica Médica que exige un diagnóstico previo de la afección a tratar y una evaluación de los resultados conseguidos, sólo puede ser realizada por Profesionales MÉDICOS y ODONTÓLOGOS con Título expedido por la Universidad de la República o Universidades Privadas habilitadas".

domingo, 25 de mayo de 2008

¿POR QUÉ HOMEOPATÍA PARA CURARNOS?

La Homeopatía es una rama de las Ciencias Médicas, esencialmente terapéutica, basada en el principio de la Similitud, el cual sostiene que: “una sustancia capaz de producir determinados síntomas en un individuo sano, es también capaz de curar esos mismos síntomas en un enfermo. Sus fundamentos fueron establecidos por Samuel Hahnemann, médico e investigador alemán a fines del siglo XVIII, es decir, hace más de 200 años! Los remedios homeopáticos son preparados a partir de elementos naturales: de origen vegetal, animal o mineral. Diluidos y dinamizados.

LA ENERGÍA VITAL es el principio que está presente desde el momento de la concepción, regulando la armonía de la trilogía vital: mente, cuerpo y espíritu. Sólo cuando está presente la Energía Vital es posible la existencia de un organismo vivo capaz de desarrollar una acción física, del ejercicio de las facultades mentales y con la capacidad para alcanzar las fuerzas espirituales. El ESTADO DE SALUD deviene entonces de la conservación de esta armonía, es decir: del Equilibrio de esta Fuerza o Energía Vital. Como el equilibrio a su vez, implica una situación permanentemente dinámica –pensemos en el equilibrista- cualquier alteración del mismo dará lugar a una alteración de todo el organismo. De acuerdo con este criterio, la ENFERMEDAD es: la expresión dinámica del desequilibrio de la Energía Vital, concepto de fundamental importancia y en el que se basa toda la acción terapéutica. Con Homeopatía podemos tratar a todas las personas. El tratamiento homeopático no apunta a un síntoma o conjunto de ellos, ni a una enfermedad tomada aisladamente sino al conocimiento de la totalidad del paciente. A través de la consulta-entrevista médica atendemos a esa totalidad bio-psico-social que es la persona y su historicidad (biopatografía). Dos pacientes pueden tener un mismo diagnóstico clínico (y es fundamental conocerlo), pero como cada uno es un individuo distinto, con una manera de ser y una personalidad propia, el diagnóstico medicamentoso y el remedio que se le indicará serán también diferentes para cada uno de ellos. Para la Homeopatía no existen enfermedades sino enfermos.

¿CÓMO Y POR QUÉ NOS ENFERMAMOS?

Además de lo que todos heredamos –la “predisposición”- y de los factores que ocasional o accidentalmente pueden enfermarnos (enfriamientos, excesos físicos, alimenticios, traumatismos, etc.) que son circunstanciales y pasajeros, las principales razones por las que nos enfermamos residen en nosotros mismos; de ahí que por ejemplo, frente a una epidemia de gripe (un mismo agente viral) unos se contagien y otros no, dependiendo del estado de salud previo, es decir del equilibrio interno de cada uno, que es lo que en definitiva determina el estado de su inmunidad y sus defensas. Todo esto deriva de cómo cada uno de nosotros vivimos y “procesamos” los acontecimientos de nuestro diario vivir, porque más allá de lo que nos suceda (siempre nos están sucediendo cosas), cada uno las vive a su manera. Porque todos somos diferentes, somos individuos. Así por ejemplo, frente a un mismo hecho, una situación tensionante (puntual o sostenida), un problema, un acontecimiento, o circunstancias naturales de la vida (como la adolescencia, maternidad, el climaterio), un duelo, etc. habrá quien reaccionará con enojo, o apenándose, lo sentirá como una injusticia o una decepción, muchos podrán llorar y otros tanto no podrán hacerlo, unos buscarán apoyo y consuelo, otros lo rechazarán; en fin, las formas de reaccionar son infinitas, como único es cada ser humano. A su vez, en el proceso de enfermar podemos observar tres niveles.

1) El primer nivel de expresión del desequilibrio de la Energía Vital es el Mental o Psíquico. Así ocurre siempre. Pensemos por ejemplo en una enfermedad bien conocida por todos como es el sarampión; lo primero que la madre le dice al médico es: “no sé qué le pasa a mi hijo, pero está desganado, llorón y no quiere comer ni jugar!” Tendrán que pasar algunos días para que entonces aparezca la característica erupción. Este primer nivel –psíquico- es el más importante, porque actuando sobre él se puede prevenir el desarrollo de afecciones funcionales y orgánicas posteriores. Creo que aquí bien vale la pena recordar el conocido refrán que dice: “más vale prevenir que curar”. Entonces no es ocioso insistir en que: cuando comienzan a surgir las manifestaciones psíquicas, espirituales, anímicas, muchas veces imprecisas o difíciles de definir, pero que de ninguna manera dejan lugar a dudas de que “algo nos pasa”, debemos consultar; porque estas manifestaciones son síntomas que a las claras ya están hablando de un desequilibrio de nuestra Energía Vital, es decir: estamos enfermos. Cuántas veces hemos ido a consultar porque nos sentimos así, o con el agregado de alguna molestia digestiva por ejemplo, y luego de haber sido exhaustivamente estudiados y para nuestra sorpresa el profesional nos dice: “los exámenes son normales, no tiene nada, todo está bien”. ¿Qué pensar? ¿Qué hacer entonces? “¡El doctor me dice que estoy bien, que no tengo nada, pero yo me siento mal!”.

2) De no atender a este desequilibrio el proceso de enfermedad continúa y se pasa a la segunda etapa (en la que el nivel mental ha sido superado), en la cual aparecen los síntomas a nivel Corporal o Físico. Los síntomas habrán cambiado, empeorado, y siguiendo con el ejemplo digestivo, ahora tenemos una gastritis. Pero en esta etapa los síntomas aún son de orden funcional.

3) Finalmente, y si no se logró restablecer el equilibrio, se pasa inexorablemente a la tercera etapa o Lesional, podrán aparecer entonces una úlcera, pólipos o un cáncer. Es decir, el trastorno funcional ha dado paso a una lesión orgánica.

Repasando lo antedicho podemos plantearnos entonces algunas consideraciones en pro de la salud: En primer lugar aprender a mirar y ver. Aprender a vernos y conocernos. Reconocer que si “algo nos pasa” ésos son síntomas, que como los destellos de un faro en la oscuridad son indicadores de que hay “algo más” que tendremos que atender, en este caso indicadores del desequilibrio de nuestra Energía Vital. No temer preguntarnos: “qué pasa?”… “¿qué me está pasando? No autoengañarnos diciéndonos rápidamente: “ya pasará”. No temer a nuestros propios miedos y dificultades, sino buscar ayuda para enfrentarlos. Consultar. Pero también aprender a reconocer nuestras cosas positivas, nuestras posibilidades y capacidades, porque de lo contrario estaremos falseando el resultado de nuestro propio balance.

En fin, saber que nuestra ARMONÍA Y EQUILIBRIO SON SINÓNIMOS DE SALUD Y BIENESTAR, ellos nos posibilitarán acceder a una mayor capacidad de rendir, crear y disfrutar; en definitiva, sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás.

domingo, 14 de enero de 2007

LA HOMEOPATÍA SIRVE PARA ADELGAZAR... ¿VERDADERO O FALSO?

¿Cuántas veces hemos escuchado esta pregunta? ¿Y cuántas veces hemos oído comentarios en uno y otro sentido? Respuestas opuestas para la misma pregunta:

¿La Homeopatía sirve para adelgazar?...

Sin duda que cuando esto ocurre es porque las cosas no están claras, o por lo menos, para muchas personas no lo están. Trataremos de aclararlas. Estamos en un momento en el que en nuestro país, como en muchos otros, se vive una verdadera “epidemia de obesidad”. Esta es consecuencia de las más diversas ansiedades y desequilibrios, de una inadecuada alimentación, el sedentarismo, el estrés cotidiano de una vida alocada y globalizada, entre otras causas. Cada vez hay más personas obesas o con sobrepeso: sean niños, adolescentes, adultos, o mayores. Pero además, vemos a las personas cada vez más cansadas y decepcionadas de infinitas dietas y de los más diversos e infructuosos tratamientos. Entonces… ¿cómo hacer para combatir la obesidad y poder llegar a tener una vida saludable? Es decir, ¿cómo hacer para adelgazar, estar y sentirse bien? Si como dice la expresión popular, “la gordura entra por la boca”, ¿por qué muchas dietas que son excelentes, luego terminan en el fracaso o el abandono? ¿Y por qué si todo el mundo sabe que hacer ejercicio es saludable y el complemento necesario de toda dieta, mucha gente no lo practica? Pero dejémonos de tantas preguntas y comencemos a dar algunas respuestas.

La Homeopatía “es” una medicina “para” adelgazar = falso.

La Homeopatía “puede servir” para adelgazar = cierto.

Estas dos afirmaciones que parecen contradictorias, no lo son. Y veremos por qué. Decimos que es falso que sea “para” adelgazar, porque la Homeopatía NO es una Medicina “para esto” o “para aquello”. La Medicina Homeopática parte de una concepción global –“holística”- de la persona. No busca modificar un síntoma aislado; por tanto no va a actuar a nivel de un síntoma en particular, como puede ser la obesidad en este caso. El sobrepeso o la obesidad, como cualquier otro síntoma, seguramente van a estar formando parte de una desarmonía de orden más general; un desequilibrio que involucra a la persona toda. Por eso es muy difícil que alguien pueda sentirse motivado para comenzar una dieta y mucho menos para mantenerla si no se siente bien; o que una persona desvitalizada, sin energía, sienta deseos de hacer ejercicio, por mínimo que este sea. Y así como nadie puede estar enfermo sólo de jaqueca, de hipertensión, gastritis o de una disfunción sexual, nadie puede estar enfermo solamente de obesidad.

Recuperar la salud NO es hacer desaparecer un síntoma:

RECUPERAR LA SALUD = A RECUPERAR LA ARMONÍA,

RECUPERAR EL EQUILIBRIO VITAL PERDIDO.

Y esto no se logra con un remedio para esto y otro para aquello, sino con aquel medicamento que comprenda la totalidad de los síntomas del paciente, pero además y fundamentalmente comprenda a la persona que los padece. Aparte de los pocos casos de obesidad de causa endócrina, hay -inter-conjugándose- tantas causas y factores desencadenantes que llevan al sobrepeso y a la obesidad, como personas existen: errores o desbalances en la alimentación, predisposiciones constitucionales, sedentarismo, factores emocionales de los más diversos, etc. Pero en todos los casos lo importante es poder llegar a determinar –en cada quién- el por qué de su desequilibrio para poder restaurarlo. Decimos entonces que es cierto que la Homeopatía “puede servir” para adelgazar, porque con el tratamiento Homeopático adecuado, por la acción del medicamento “personalizado” a cada individuo, estaremos armonizando, reequilibrando su energía vital. Como resultado nos sentiremos bien, con energía y con deseos de cuidarnos. El hacer ejercicio y llevar a cabo una dieta (dirigida por un nutricionista) y sobre todo de mantenerla, ya no serán una imposición sino un deseo de nosotros mismos! ¿Cómo no adelgazar entonces?... Si todo lo expuesto ha permitido aclarar las dudas y preguntas iniciales; si la concepción holística de la Medicina Homeopática ha sido comprendida, entonces estaremos todos de acuerdo en que:

NO existe una Homeopatía para adelgazar.

LA HOMEOPATÍA NO ES UNA MEDICINA “PARA” ADELGAZR, PERO “PUEDE SERVIR” PARA ADELGAZAR.

lunes, 25 de diciembre de 2006

CURRÍCULUM PROFESIONAL

TÍTULOS -
1974 – Doctora en Medicina. Facultad de Medicina - Universidad de la República O. del Uruguay (UDELAR).
1976 – Especialista en Psiquiatría. Escuela de Graduados - Facultad de Medicina. Universidad de la República O. del Uruguay (UDELAR).
1992 – Psicoterapeuta Habilitante. Asociación Uruguaya de Psicoterapia Psicoanalítica (AUDEPP).
1995 – Médica Homeópata. Asociación de Medicina Homeopática del Uruguay (AMHU) y Asociación Médica Homeopática Argentina (AMHA).
OTROS MÉRITOS -
1975 - Miembro de la Sociedad de Psiquiatría del Uruguay (SPU).
1981 - Miembro Gestor y Fundadora de la Asociación Uruguaya de Psicoterapia Psicoanalítica (AUDEPP).
1994 - Miembro de la Asociación de Medicina Homeopática del Uruguay (AMHU): con actividad clínica, docente y de investigación desde 1996.
1999 - Miembro de la Liga Medicorum Homeopathica Internationalis (LMHI).
DESARROLLO PROFESIONAL -
Actividad profesional en Instituciones:
Instituciones privadas de Medicina Colectiva (1970 a la actualidad).
Facultad de Medicina: Cátedra de Psiquiatría – Hospital Vilardebó (1977 por dos períodos).
Medicina Laboral: en el Banco de Previsión Social (B.P.S.); con especial dedicación en el área de la medicina laboral psiquiátrica (1974 a 1997).
Actividad privada en consultorio: Psiquiatría - Psicoterapia Psicoanalítica - Medicina Homeopática (1977 a la actualidad).
Actividad clínica, docente y de investigación: en la Asociación de Medicina Homeopática del Uruguay (AMHU) desde 1996, e integrante del plantel docente desde 2003.
Cursos de Perfeccionamiento - Grupos de Estudio - Seminarios - Congresos - Jornadas - Simposios - Ateneos en: Psiquiatría, Psicoanálisis y Psicoterapia Psicoanalítica, Medicina Homeopática.
Autora de diversos trabajos científicos, docentes y de divulgación en:
Psiquiatría (desde 1977) - Psicoanálisis y Psicoterapia Psicoanalítica (desde 1986) - Medicina Homeopática (desde 1996).
Conferencias desarrolladas:
1976 - “Sobre los aspectos psiquiátricos y psicológicos”, exposición a propósito del tema: “La medicina moderna y el paciente en estado crítico". Ateneo General del Hospital de Clínicas Dr. Manuel Quintela. Uruguay.
1998 - “Homeopatía y stress”. En “Caliban” (Stress Management Creativo). Montevideo - Uruguay.
2003 - Salud saludable”. Exposición interactiva de divulgación de la Homeopatía, con un grupo de adultos mayores y 3ª edad. Setiembre 2003. Montevideo - Uruguay.

lunes, 18 de diciembre de 2006

LA HOMEOPATÍA ES UNA MEDICINA PERSONALIZADA: "INDIVIDUAL" Y "TOTAL"

¿Por qué decimos esto? Y ¿qué significa?
La Homeopatía es una Medicina –de orientación esencialmente terapéutica, basada en el llamado “Principio de la Similitud”- por lo que, y en primer lugar, debe ser llevada a cabo por un médico especializado, naturalmente un médico homeópata. Insistimos en esto porque lo primero que importa en toda consulta es el diagnóstico médico de la enfermedad, por dos razones.
Por un lado porque no es lo mismo por ejemplo, que un sufrimiento estomacal se deba a un espasmo de origen nervioso, a una gastritis, a una úlcera gástrica, o que el diagnóstico sea de cáncer de estómago! No es lo mismo. Por tanto cualquier tratamiento que esté dirigido exclusivamente a los síntomas no sólo será insuficiente, sino que además al enmascarar la enfermedad subyacente –la del enfermo- va a postergar el verdadero tratamiento (que a veces no es exclusivamente homeopático).
Por el otro, aclaremos esta especie de paradoja de: “individual” y “total”. Una vez hecho el diagnóstico debemos “INDIVIDUALIZAR” el caso y ésta es la cuestión fundamental que hace diferente a la Homeopatía. El médico homeópata deberá realizar el estudio de ése paciente que se presenta con tal enfermedad. Hacer el estudio de su persona, su historia biopatográfica. Descubrir cómo es, cómo y por qué sufre, en definitiva: ¿cómo y por qué se enferma? Y en este sentido los síntomas más peculiares y característicos serán los de mayor importancia para esta individualización.
Si tomamos el diagnóstico de gastritis, para continuar con el ejemplo, no es lo mismo que ella ocurra en una mujer en el climaterio, que en un angustiado adolescente, en un niño temeroso de ir a la escuela o en un hombre ansioso y preocupado por sus dificultades laborales. Y porque además cada uno de ellos vivirá cada situación, reaccionará y en consecuencia se enfermará a su manera. Porque cada ser humano es único, porque somos individuos.
Pero además de “PERSONALIZAR” el caso, habremos de tomar en cuenta la TOTALIDAD del mismo; es decir, articular como en una especie de rompe-cabezas todos los síntomas: los de la enfermedad y los del enfermo, sus síntomas psíquicos, generales, particulares y los de su biopatografía. Desde esta concepción holística (de totalidad) la Medicina Homeopática realiza un abordaje integral de cada paciente. Todo esto nos permitirá entonces conformar el diagnóstico homeopático del cual surgirá el diagnóstico medicamentoso y la indicación terapéutica, es decir: el remedio homeopático específico para cada caso y sólo para ése. (Medicina Homeopática Unicista).

¿LAS ENFERMEDADES PSICOSOMÁTICAS SE PUEDEN TRATAR CON HOMEOPATÍA?

Es cierto que estamos habituados a escuchar acerca de enfermedades psicosomáticas: alergias, asma, gastritis, espasmos, erupciones, diarreas, disfunciones sexuales, enuresis, etc., etc. Pero también es cierto que oímos que la mayoría de los pacientes con éstas u otras afecciones las padecen desde hace muchos años, a veces desde toda la vida!
Sabemos también de los innumerables tratamientos llevados a cabo sin resultado, o con éxitos temporarios dado que luego de un tiempo la enfermedad reaparece. O lo que es peor: los síntomas iniciales que habían desaparecido reaparecen de una forma más seria. Así por ejemplo, es frecuente que nos encontremos con pacientes que comenzaron teniendo una erupción que (aparentemente) se “curó” con una pomada (que en general contiene corticoides), y que al tiempo comienzan con una rinitis alérgica, la que a su vez desapareció con un tratamiento también local y que después de un tiempo desarrolla broncoespasmos o instala un cuadro de asma! Es que en realidad hubo lo que llamamos una “supresión” de los síntomas y no una verdadera curación del enfermo.
Lo importante es que comprendamos que todo ser humano es una unidad psicobiológica, que somos “psicosomáticos”, y que la disarmonía de esa totalidad lleva al DESEQUILIBRIO de la ENERGÍA VITAL: que es la ENFERMEDAD.
Justamente este concepto holístico (de totalidad) es lo que caracteriza a la Medicina Homeopática Unicista. A la Homeopatía le interesa, fundamental y naturalmente, en primer lugar el diagnóstico médico de la enfermedad, pero éste como parte del diagnóstico homeopático. En efecto, es importante no considerar aisladamente la enfermedad en estudio, sino saber quién es y cómo es esa persona con su enfermedad.
En la historia médica homeopática –y esto es lo fundamental- tratamos de conocer lo más posible las características del paciente como individuo, es decir, quién es ese enfermo que nos consulta por tal o cual enfermedad; cómo y por qué sufre, qué provoca su desequilibrio energético, es decir, ¿por qué se enferma? Ello surgirá del estudio de la totalidad (psicobiológica) de esa persona y de su historicidad (biopatografía). Así descubriremos que el asma de Juan es diferente de la alergia de Andrea y que la gastritis de María es distinta de la de Pedro. Porque no hay dos pacientes iguales, y tal vez Juan se ataca de asma cada vez que tiene un disgusto o toma frío, y la alergia de Andrea aparece cada vez que se pone nerviosa por una preocupación, en tanto que a María la gastritis le aparece cuando está triste, pero en cambio la de Pedro recrudece después de cualquier enojo. Por lo tanto cada uno recibirá su tratamiento y se curará con un remedio homeopático diferente.