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lunes, 18 de diciembre de 2006

LA HOMEOPATÍA ES UNA MEDICINA PERSONALIZADA: "INDIVIDUAL" Y "TOTAL"

¿Por qué decimos esto? Y ¿qué significa?
La Homeopatía es una Medicina –de orientación esencialmente terapéutica, basada en el llamado “Principio de la Similitud”- por lo que, y en primer lugar, debe ser llevada a cabo por un médico especializado, naturalmente un médico homeópata. Insistimos en esto porque lo primero que importa en toda consulta es el diagnóstico médico de la enfermedad, por dos razones.
Por un lado porque no es lo mismo por ejemplo, que un sufrimiento estomacal se deba a un espasmo de origen nervioso, a una gastritis, a una úlcera gástrica, o que el diagnóstico sea de cáncer de estómago! No es lo mismo. Por tanto cualquier tratamiento que esté dirigido exclusivamente a los síntomas no sólo será insuficiente, sino que además al enmascarar la enfermedad subyacente –la del enfermo- va a postergar el verdadero tratamiento (que a veces no es exclusivamente homeopático).
Por el otro, aclaremos esta especie de paradoja de: “individual” y “total”. Una vez hecho el diagnóstico debemos “INDIVIDUALIZAR” el caso y ésta es la cuestión fundamental que hace diferente a la Homeopatía. El médico homeópata deberá realizar el estudio de ése paciente que se presenta con tal enfermedad. Hacer el estudio de su persona, su historia biopatográfica. Descubrir cómo es, cómo y por qué sufre, en definitiva: ¿cómo y por qué se enferma? Y en este sentido los síntomas más peculiares y característicos serán los de mayor importancia para esta individualización.
Si tomamos el diagnóstico de gastritis, para continuar con el ejemplo, no es lo mismo que ella ocurra en una mujer en el climaterio, que en un angustiado adolescente, en un niño temeroso de ir a la escuela o en un hombre ansioso y preocupado por sus dificultades laborales. Y porque además cada uno de ellos vivirá cada situación, reaccionará y en consecuencia se enfermará a su manera. Porque cada ser humano es único, porque somos individuos.
Pero además de “PERSONALIZAR” el caso, habremos de tomar en cuenta la TOTALIDAD del mismo; es decir, articular como en una especie de rompe-cabezas todos los síntomas: los de la enfermedad y los del enfermo, sus síntomas psíquicos, generales, particulares y los de su biopatografía. Desde esta concepción holística (de totalidad) la Medicina Homeopática realiza un abordaje integral de cada paciente. Todo esto nos permitirá entonces conformar el diagnóstico homeopático del cual surgirá el diagnóstico medicamentoso y la indicación terapéutica, es decir: el remedio homeopático específico para cada caso y sólo para ése. (Medicina Homeopática Unicista).

¿LAS ENFERMEDADES PSICOSOMÁTICAS SE PUEDEN TRATAR CON HOMEOPATÍA?

Es cierto que estamos habituados a escuchar acerca de enfermedades psicosomáticas: alergias, asma, gastritis, espasmos, erupciones, diarreas, disfunciones sexuales, enuresis, etc., etc. Pero también es cierto que oímos que la mayoría de los pacientes con éstas u otras afecciones las padecen desde hace muchos años, a veces desde toda la vida!
Sabemos también de los innumerables tratamientos llevados a cabo sin resultado, o con éxitos temporarios dado que luego de un tiempo la enfermedad reaparece. O lo que es peor: los síntomas iniciales que habían desaparecido reaparecen de una forma más seria. Así por ejemplo, es frecuente que nos encontremos con pacientes que comenzaron teniendo una erupción que (aparentemente) se “curó” con una pomada (que en general contiene corticoides), y que al tiempo comienzan con una rinitis alérgica, la que a su vez desapareció con un tratamiento también local y que después de un tiempo desarrolla broncoespasmos o instala un cuadro de asma! Es que en realidad hubo lo que llamamos una “supresión” de los síntomas y no una verdadera curación del enfermo.
Lo importante es que comprendamos que todo ser humano es una unidad psicobiológica, que somos “psicosomáticos”, y que la disarmonía de esa totalidad lleva al DESEQUILIBRIO de la ENERGÍA VITAL: que es la ENFERMEDAD.
Justamente este concepto holístico (de totalidad) es lo que caracteriza a la Medicina Homeopática Unicista. A la Homeopatía le interesa, fundamental y naturalmente, en primer lugar el diagnóstico médico de la enfermedad, pero éste como parte del diagnóstico homeopático. En efecto, es importante no considerar aisladamente la enfermedad en estudio, sino saber quién es y cómo es esa persona con su enfermedad.
En la historia médica homeopática –y esto es lo fundamental- tratamos de conocer lo más posible las características del paciente como individuo, es decir, quién es ese enfermo que nos consulta por tal o cual enfermedad; cómo y por qué sufre, qué provoca su desequilibrio energético, es decir, ¿por qué se enferma? Ello surgirá del estudio de la totalidad (psicobiológica) de esa persona y de su historicidad (biopatografía). Así descubriremos que el asma de Juan es diferente de la alergia de Andrea y que la gastritis de María es distinta de la de Pedro. Porque no hay dos pacientes iguales, y tal vez Juan se ataca de asma cada vez que tiene un disgusto o toma frío, y la alergia de Andrea aparece cada vez que se pone nerviosa por una preocupación, en tanto que a María la gastritis le aparece cuando está triste, pero en cambio la de Pedro recrudece después de cualquier enojo. Por lo tanto cada uno recibirá su tratamiento y se curará con un remedio homeopático diferente.